
Una historia que crece
de la mano de comfandi
Sandra acaba de terminar su carrera como licenciada en Literatura y este año llegó por primera vez al colegio Comfandi Yumbo como docente. Pero su historia con este lugar comenzó mucho antes, cuando llegó como mamá. Kimberly, su hija de 12 años, estudia allí desde transición y, durante todos estos años, Sandra ha podido conocer de cerca la propuesta educativa de Comfandi.
“Como mamá he visto el proceso de ella en la parte de educación y a mí me parece que tiene una propuesta maravillosa”. Lo que más le llamó la atención fue descubrir que la formación no se limita a los conocimientos académicos. Para ella, el colegio también les entrega herramientas para la vida cotidiana, fortalece sus valores y los prepara para enfrentarse al mundo con una mirada más integral.
Ese fue, precisamente, uno de los motivos que hizo que Sandra quisiera formar parte de la institución como docente. “Yo quería entrar aquí como profesora”, recuerda. Este año cumplió esa meta y comenzó una nueva etapa profesional en un espacio que ya conocía desde el corazón de una mamá. “Me siento súper a gusto, me siento agradable”, dice sobre esta experiencia.
Kimberly, por su parte, ha crecido entre clases, amigos y nuevas experiencias. Recuerda especialmente una metodología en la que participó cuando estaba en quinto y que le permitió acercarse a nuevas herramientas relacionadas con la tecnología. También disfruta especialmente las clases de Artes, donde descubrió su gusto por los colores, la armonía, las luces y los contrastes.
“Me gusta mucho, por ejemplo, la colorimetría, el círculo cromático, todos los colores que hay, la armonía, las luces, el contraste y todo así. Aprender”.
Y mientras Kimberly descubre sus propios caminos entre colores, música, amigos y nuevas herramientas, las dos siguen avanzando juntas, paso a paso, de la mano de Comfandi.
Conoce su historia completa aquí
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